Lo más atroz y divertido…
Noviembre 15th, 2009
Estaba perdido en lo más atroz y divertido de la noche. El bar apestaba. Cerca unos negros jugaban al billar mientras yo raspaba la mesa y escribía algo, no me preguntes el qué. No me molestaban ni los negros, ni el billar, ni los botellazos que daba en la mesa un cretino llevando el ritmo de la música que sonaba de fondo. Te sentía detrás, y me gustaba sentirte.
Cuando desperté de nuevo decenas de sudacas cantaban a la vez. Maldito karaoke de mierda. Tenía ganas de mear, pero en los baños de ese establecimiento solo hay putas y farlopa. Lo sé porque me lo contó un amigo hace tiempo. Que yo no gasto putas. Farlopa, tampoco. Seguía sintiéndote.
Hay un punto de la noche donde ya dá igual lo que bebas. El tiempo pasa entre el mareo de un cigarro y el pelotazo de un gintonic. Así, sin más. Da igual cinco que cincuenta. Creo que fué justo ahí, mientras bebía sin ganas el enésimo matarratas en aquel bar lleno de tunos (uno chillaba a un amigo por vomitarle en los leotardos esos que llevan, que no sé como no se dan cuenta que van haciendo el ridículo cosa fina), cuando te acercaste y me dijiste que me querías.
“Te sigo desde hace horas”. Ya, imagino que un bar de tunos con arcadas no es tu ambiente. Ni el mío. He ido de antro en antro para ver si te daba miedo. “¿Haces esto para dar miedo o pena?”
Las dos cosas. Y para ver si me seguías…
Fin.
Noviembre 29th, 2009 at 23:34
qué bello!
Diciembre 18th, 2009 at 21:26
Muy bueno!
Enero 5th, 2010 at 0:26
Seguro que, por la descripcion del tugurio en cuestión, estabas emplazado en la marina española la tan aciaga y romantica noche.