Caída libre…
Diciembre 9th, 2007
El paracaidista salta por primera vez desde un avión. Porque sí. Porque en el aire se siente bien. Porque disfruta de la sensación de caída libre. Porque, desde la altura, y con la única visión de la tierra, y del cielo sobre sí mismo, es feliz.
El paracaidista flota en su caída libre, pero de repente tiene miedo, y no sabe lo que pinta ahí. Teme morir. Sabe que abrir el paracaídas demasiado tarde puede costarle la vida.
Mira el altímetro. 15000 pies. 10.000 y bajando a toda hostia. Sabe que con tirar del mecanismo de apertura a 3000 pies es más que suficiente. Pero está asustado, así que abre la campana a 8.500 pies. Y baja lentamente. Y toca suelo. Pero le han faltado 5.500 sensaciones. 5 ángeles y medio, en jerga aeronaútica. Tenía miedo y dudas. El paracaídas se abrió violentamente, y, con una salvaje sacudida, lo arrancó de su caída libre.
Así que, para que todos sigamos siendo un poco horteras, y para que aprendamos a disfrutar de la caída libre hasta el final, …Free Fallin´…
P.D. Los datos antes referidos son totalmente inventados y metafóricos. Si es Vd. paracaidista amateur, infórmese antes de saltar desde un avión…